Tu rostro fue el manto que arropaba mis sentimientos.


7 cuerdas en mi cuello...7 Sabores que ya no pruebo.

Todo el mundo le pide al monstruo que no llore.
Porque tienen miedo que su sonrisa opaque la mentira de sus toques.

El monstruo cambia a favor del público.
Un público duro que no ríe con la demostración de su ridículo.

En este mundo...Hay un  monstruo.
Un monstruo que quiere ser amado como a cualquier persona de  lindo rostro.
 Porque nadie piensa en lo que piensa el monstruo.

Todos quieren verlo bailar, Sonreír y hacerlo encajar.
Pero nunca le preguntan al monstruo como está...
Puesto que cuando las princesas  lloran, éste se queda  parado a escuchar.

Es el mejor trabajo que le pueden dar.

Es un monstruo y un ogro de total aberración.
No existe declaración.
Ni una total definición.

A veces.
Los monstruos sólo buscan una pequeña casa  con un techo para poder dormir y vivir.
No se  apegan a lujos ni...caprichos de el príncipe viril. 

Al monstruo...Hacer reír lo hace feliz.
Hacer sonreír...Su deseo por venir. 

Pero, A la hora de dormir...
¿Quién lo hace sonreír?

A veces  no se requieren besos...Ni caricias de mucho verbo. 

A veces lo que él quiere, Es un abrazo desinteresado, fuera del momento y de algún regalo anhelado.
Porque el monstruo es un ser poco amado. 
No recibe más  que un gracias a sus esfuerzos más  atontados.

 No tiene mucho dinero...Eso es muy cierto.
Pero el da regalos que el dinero no puede comprar.
El da significados que...Ni el significado de la palabra amor puro se le puede dar.

Así vive el monstruo.
Esperando a  que llegue el día que...Siendo plebeyo o dueño de algún reino.
Con un titular en sus ojos.
Y un sentimiento en su torso.

"Muy buen trabajo...Monstruo tonto.
Ven conmigo y vivamos juntos en el reino de "No hay rostros."

"Te amo, querido monstruo."


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