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No, no es nada.

 Me  quiero,   soy el   mejor método de entretenimiento que tengo. Al menos...me gustaría  creer eso. A veces solo veo al espejo y veo un joven alcoholizado, a veces  veo el reflejo del agua cristalina en  el baño y... solo me pierdo. En mis oscuros ojos, en mis  miedos. En mi dolor, en  mi  duelo. Que siempre ha sido el mismo, que siempre... ha sido mi  despecho. Y  es que...sé que soy un idiota al esperarte, porque sé que no vendrás. Tómalo con calma...sé que no recibí una invitación. pero sabes, cada vez  necesito más gotas de alcohol. A veces pienso en que quizá el cigarro sea la solución. Estoy cansado...de sentir este vacío en mi corazón. te lo repito de nuevo. ¿Estás bien? Me gustaría escuchar una respuesta pero...sé que el viento no podrá responderme. Me gustaría hacer un retrato, pero sé que no encarnará en tu tacto. Me gustaría hacer un recuerdo... Pero...lo que una vez fue adictivo...ahora duele tanto....

Obsesión.

  Y fue así cuando   la mujer en medio  de su obsesión nubló la vista del hombre, despojándolo del  espejo de  su alma, en medio de tal ceguera, el hombre...se enamoró  de  su propia oscuridad.

Pajarito.

En la eclipse mañana, he muerto. Solo una noticia bastó para derramar el infarto de las lagrimas en mi cerebro. Detrás de una jaula, solo un capricho del cerbero. El pecador en los riachuelos del infierno...avista lo que con alas se robó su pensamiento. Le pregunta al barquero... Lo calla con una maldición en su pecho. Mi alma será sepultada, es cierto. Haré parte del ciclo del que peca, y del que escuece en recuerdos. Tu castigo será...vivir de nuevo. Antes de mi destierro, pregunté al barquero una ultima vez, a cambio del monedero. ¿Qué era eso? Eso, cosecha de lo perecedero; es lo que una vez llamaste amigo, y lo que días atrás silbó a los vientos. En búsqueda de libertad, como capricho de tus deseos. Enjaulaste las alas que debían surcar los cielos. Ahora lo entiendo... Puesto que  Ahora su piel es hielo. Ahora...no escucho su canto de nuevo. Su pico, como la piedra más dura, silencia lo que una vez fue bello. Lo lamento. Tú pecado fue hacer feliz... a quien enjaulado tenía tu ...

Los amigos de lo que ya se fue

Mis amigos. Mis queridos acompañantes del funesto destino. Desvalijando las críticas de lo fausto y lo conciso. Me convertí en la nada. En el vacío. Mis amigos. Cuanto los quiero, a mis queridos amigos... Porque el vacío que llena mi interior. Bajo las risas...de lo que es hoy Una angustia y un cansancio de mi canción. Una nueva composición...de muerte para el protagonista; mi actor. Hoja en blanco. Recuerdo masacrado. Permanencia de vida y otra vez...el lobo a los cerdos comió. Otra vez, el rey a la princesa salvó. De nuevo, el final de los cuentos...llega a su posterior. Apocalíptico fue mi deseo, algo que decir de lo que aprendí. No lo sé, no lo entendí. La vida... Que entre mis pensamientos, la arena pisa mis dedos. Arropados por la noche y las estrellas caídas en mi suelo. Ahora duermo. Para mañana... Brillar como el sol de nuevo. Porque estoy contento, me deprimo con desaliento. Soy feliz porque recuerdo, Cuando me dieron al mano, cuando reí con los cerdos. Mi pequeño..favorito r...

Perdiendo una religión

 El ladrón y la luna. Como un bandido llegó transformado en mentira. Y como la oscuridad que nos vende la noche, escapó de una cárcel con la verdad. La  luna siendo lo  que no precisa, inexistente ajena a la estrella que deambula. Ebrio el escritor, tristeza lo nubla. Ladrones de soles, le arrebataron la mañana y un dorado antes del permanente nefasto de lo que atardece y se va como arena entre plegarias de Dios. Perdí mi religión porque me cansé de llenar vacíos...cuando en realidad puedo colorear el profundo negro y transformarlo en calor. El pequeño propósito de la verdad. Y la  larga distancia que hay entre los espacios de la realidad Como un ladrón y la luna. Que de la mano van, de la cabeza se juntan. El ladrón con  la hazaña y la luna que apaga el rostro de quienes pecan arropados en el silencio de una ciudad. Prometí no volver a matar, le dije a la luna. Y yo juré no volver a brillar, dijo mi Sol. La luna solo fue un Sol que se apagó. La luna...fue el ho...

Hojas secas.

Es cesante y atroz el sonido del bostezo cuando las hojas del árbol saltan del quinto piso en búsqueda de la pasión. Brincan y gritan sobre aquella balsa de nubes agotadas. Es lindo el otoño, porque bajo los pies suena una entonada canción participe del murmurante acechante amor. Del desolante y deprimente brindar sobre una ventana que no puede ver el reflejo de las aguas estancadas.  Si esto fuera una canción, creería que llegué a la parte más bizarra de su entonación.  Es doloroso dormir cuando no quieres despertar de este sueño visceral. Es hermoso, crudo y...lleno de morbo. Bajo la penumbra en el ocio que al las manillas del tiempo le gusta la luna ocultar. Sentado, de nuevo aquí bajo el árbol que no hace más que llorar. Caen hojas, nuevas brotan. Es el secreto natural, olvidar y crear más... Es gracioso, me hace reír en cualquier funeral. Recuerdo cuando perdí la cabeza y la empecé a buscar. Si te pierdes allí o allá, ¿Qué más da? Fui un fiel creyente en la religión de la...

Uñas.

Es triste cuando el laberinto nocturno ya no me genera silencio mudo. Es deprimente escuchar platos rotos y envidiar el como ríe otro. Dentro de mi, no ha vuelto a salir el sol. Es un constante clima gélido e imitado de algunos cuentos. Creo que me estoy muriendo. Al final solo somos ovejas que vamos al mismo rebaño. Después de todo...somos humanos. Unas se salen del camino, pero al final vuelven a lo mismo. Retumban los tambores en mi oído Son frenéticos los gritos. Mi cabeza no deja de dar brincos  Mi espalda deja de ser tan detallada. Mi rostro más viejo entre más vuela el tiempo. Estoy envejeciendo. De vez en cuando...tengo miedo al futuro, tengo miedo a lo incierto.  No tengo mucho dinero, no es una vida fácil como la de vivir en un granero. Es más...como un desierto, excavando con mis uñas a pesar de arrancarlas de los dedos. Con tal de poderme ocultar de la lluvia, y no morir en el frío invierno. Me dejó de importar estar acompañado o no, si al final todos nos vamos por...