Un amigo que no puedo olvidar.
Qué triste se siente el mar.
Los que lo logran observar, atraídos se ven por la belleza superficial.
El entusiasmado los recibe para abrazar.
Todas las noches llora porque no tiene con quien compartir su interior, Su paraíso natural.
A pesar de que dentro de el, Animales se pueden encontrar...
Los que lo logran observar, atraídos se ven por la belleza superficial.
El entusiasmado los recibe para abrazar.
Todas las noches llora porque no tiene con quien compartir su interior, Su paraíso natural.
A pesar de que dentro de el, Animales se pueden encontrar...
Ellos no tienen una voz, Tampoco saben hablar.
Sin embargo, El es feliz con lo gran poco que tiene, Dándoles un hogar.
Se acercan a la arena.
Piensa que alguien su amigo será.
Pero...Los abrazos que él da, Con toallas les gusta secar.
Lo salado de sus lágrimas.
El aroma de su vestir en manantial.
Un deseo que ningún ser humano se ha puesto a pensar.
Su amigo el viento, él si puede hablar.
Vive en una jaula existencial.
Una caja de la que nadie lo puede sacar.
Pero...El viento no tiene una forma corpórea para poderlo tocar.
El viento en secreto le habla al mar.
Le cuenta historias y le narra poemas.
Le escribe algunos versos y de vez en cuando...Los talla en las rocas que el mar como un niño va a buscar.
Montañas gigantes de emociones sin igual.
Hasta las criaturas que no sienten...
Hasta las cosas que no podemos tocar.
De vez en cuando, También necesitan a alguien para abrazar...
O como nuestro amigo el mar.
Tener de la mano al viento...
Para que sus lagrimas vuelen en los aposentos.
Nunca nadie lo verá llorar.
Ve a traer un par de rocas...
Tengo otro poema para tallar.
Sin embargo, El es feliz con lo gran poco que tiene, Dándoles un hogar.
Se acercan a la arena.
Piensa que alguien su amigo será.
Pero...Los abrazos que él da, Con toallas les gusta secar.
Lo salado de sus lágrimas.
El aroma de su vestir en manantial.
Un deseo que ningún ser humano se ha puesto a pensar.
Su amigo el viento, él si puede hablar.
Vive en una jaula existencial.
Una caja de la que nadie lo puede sacar.
Pero...El viento no tiene una forma corpórea para poderlo tocar.
El viento en secreto le habla al mar.
Le cuenta historias y le narra poemas.
Le escribe algunos versos y de vez en cuando...Los talla en las rocas que el mar como un niño va a buscar.
Montañas gigantes de emociones sin igual.
Hasta las criaturas que no sienten...
Hasta las cosas que no podemos tocar.
De vez en cuando, También necesitan a alguien para abrazar...
O como nuestro amigo el mar.
Tener de la mano al viento...
Para que sus lagrimas vuelen en los aposentos.
Nunca nadie lo verá llorar.
Ve a traer un par de rocas...
Tengo otro poema para tallar.
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