Piscina de libélulas.
La piscina de pelotas que entre luces...
Deslumbran las rojas esferas.
El pastar de las canchas, el furor de un mañana.
La duda de las mareas y las lágrimas de las tormentas.
El bien sentir de nuestras manos tomadas ayer, deleitaron el color rojo en mi piel.
Puesto que el tren de lo que fue, ahora es la estación de lo que hoy es.
en el pueblo que acalla cada que lo vez.
En las ramas del sentir y lo pacifico que se quiere ser.
Porque las libélulas de las fogatas...
Vuelan juntos al calor de las flamas.
Entre cenizas una se apaga.
Y entre recuerdos.
Escrito en un pequeño cuaderno.
Encuentras una llave al cuarto de tu pensamiento.
Pero solo tú lo lees, porque no soy el propietario de lo que expreso.
Tomé prestada tu mano.
Puesto que a lo lejos se encuentra la presencia de la carne en mis dedos.
El retorcido pensar de no poder hacer más que decir...
Cumplí mi promesa y...
Sé feliz, es lo único que deseo.
Deslumbran las rojas esferas.
El pastar de las canchas, el furor de un mañana.
La duda de las mareas y las lágrimas de las tormentas.
El bien sentir de nuestras manos tomadas ayer, deleitaron el color rojo en mi piel.
Puesto que el tren de lo que fue, ahora es la estación de lo que hoy es.
en el pueblo que acalla cada que lo vez.
En las ramas del sentir y lo pacifico que se quiere ser.
Porque las libélulas de las fogatas...
Vuelan juntos al calor de las flamas.
Entre cenizas una se apaga.
Y entre recuerdos.
Escrito en un pequeño cuaderno.
Encuentras una llave al cuarto de tu pensamiento.
Pero solo tú lo lees, porque no soy el propietario de lo que expreso.
Tomé prestada tu mano.
Puesto que a lo lejos se encuentra la presencia de la carne en mis dedos.
El retorcido pensar de no poder hacer más que decir...
Cumplí mi promesa y...
Sé feliz, es lo único que deseo.
Comentarios
Publicar un comentario