Corre.
Tenía frío y empecé a correr.
No había nada atrás que me importara, no me podía detener.
No había nada atrás que me importara, no me podía detener.
Corrí, corrí. Tampoco me quejé.
Ambulancias, policías y demás murmullos agitando la ciudad fue...
Irme lejos, eso quería hacer.
Ahora estoy cansado porque miré atrás y me duelen los pies.
Anoche lloré porque extraño cosas que ya pasaron y no superé.
Tengo hambre, y tengo sed.
Yo estaba triste, ahora no lo sé.
¿A donde se supone que debo de volver?
No lo hay, eso pensé.
Así que...nuevos horizontes voy a recorrer, otra vez.
No tengo guantes para tocar la tetera y no quemarme.
No tengo un cepillo y peinarme...
No tengo una ambición ni sueños para en el deseo internarme.
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