Cuando se va el sol.
La hora que a mis ojos abastece de melancolía
De muchos recuerdos y relatos día a día.
Como el sol secuestra las nubes.
Como las estrellas anuncian mi bostezo y la ansiedad en la que no pienso.
Los edificios se disfrazan al color de la noche.
Los faros cantan naranja, allí abajo...en aquellos coches.
Un color morado trastornado en un azul pesado.
Inspira masacre que derrama sangre en forma de consentimiento.
El asesino del sol que a las 5 entre las montañas señala su asentamiento.
Quiero correr.
Quiero irme fuera de estos techos.
Quiero salir con ella o con ellos...
Desde el cielo...no los veo.
Porque soy una estrella apagada en los suelos.
Tan apagada como mis deseos y sueños...
Puñaladas de callejones.
Disparos a montones.
El aroma de robar una luz que apagó el latido de mis dos corazones.
puesto que uno ahora no es mío...
y el otro...está enterrado en la granja de perritos.
¿Donde estás, amigo mío?
Te extraño y desearía tenerte aquí...conmigo.
¿Donde estás, amor mío?
Es broma...no fue más que un riachuelo al lado de 20 lirios.
Es hora de narrar un nuevo inicio.
Es hora de narrar un nuevo inicio.
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