Si te sientes mal, léeme.
Entierro los secretos en mi piel.
A veces...hay cosas que ni el viento puede saber.
como agujas en el maratón donde recuerdos muertos solían correr.
Extraño muchas cosas del ayer...
Pero no recuerdo haber preguntado por lo que voy a hacer.
Mañana, dentro de un mes, cuando pasen años y hayan más cicatrices en mis pies.
No saben como leerme; No saben lo que es...intentar correr amarrado a una pared.
Día a día le vendes tus recuerdos por algo de pan y...comer.
Día a día te consumes a ti mismo como un caníbal en guarderías.
Pasan los meses, años y te abandona la alegría.
Buscas entre un pajar de risas, a veces te pierdes a ti mismo siguiendo sonrisas.
Cuando bajas al sótano...y te vez en esa pared.
Cuando cruzas el océano y te vez reflejado en lo que no puedes ver.
Pero...si tan siquiera lo intentas, si tan solo... recibieras algo de la luz de afuera.
¿Cambiaría algo o seguirás pensando en ayuda agena?
Ahora dame una respuesta.
Imaginada en tu cabeza.
Sirva a quien le sirva este pequeño poema...
Que sepa que el escritor a un lado de la pantalla también tiene problemas.
Y tal vez los días no siempre sean azul marea.
Pero...todo depende de como lo veas.
Si piensas que no sirves para una mierda, no servirás para una mierda.
Recuerda...
Intenta...ver ésta vez por tu cuenta.
Después de todo cada casa tiene puertas, a veces cerradas, otras abiertas.
También ventanas y...solo los gringos tienen chimenea.
Tú escoges donde entrar y como salir, tú escoges a quien quieres hacer feliz.
¿De qué sirve hablar de vida cuando no he muerto?
Es un hecho, lo he intentado y lo lamento.
Pero sabes, aun quiero mi granja y un par de cerdos.
Y también...
Salvar a los que pueda...de ese agujero.
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